viernes, enero 09, 2009

Miedos y Temores, un solo libro.



Llevo días buscando cosas que he escrito antes, recopilando archivos que he comenzado a escribir y que, finalmente, decido no terminarlos. Aunque la cosa no es tan sencilla como simplemente decidir no terminarlos y ya, no. Es, como si se esfumara la idea, y me incapacito para terminar de redondear lo que quiero decir, entonces termino por cerrar el capitulo con la frase “mañana lo termino” y mañana ya es hoy, y hoy, ya hace muchos días y meses, así que decidí seguir escribiendo nuevas ideas y dejar en el año pasado, las viejas.

Mi tema, hoy se relaciona con la incertidumbre, el temor a lo desconocido y el miedo a lo conocido, partiendo de un principio (propio) de concepto: en mi opinión el temor y el miedo no son lo mismo, al menos tienen dimensiones diferentes, aunque funcionen igual, ambos son sistemas de defensa que nos permiten reaccionar rápidamente, ambos son alertas, pero yo le adoso –gramaticalmente– una direccionalidad al vocablo temor, que se refleja en un estado de cautela, de precaución, que se demuestra en la actitud. El temor nos permite movilizarnos en caminos desconocidos, pero atentos a cuanto vamos a pisar.

El miedo, por otro lado, yo lo relaciono con experiencias, o con conocimientos previos de lo que creemos –o estamos seguros– nos hace daño. Lo sabemos andando esa senda, ese camino, sabemos que esta allí, eso de lo que huimos, porque lo conocemos, y si es objeto de nuestra ignorancia, entonces lo llamamos peligro, amenaza.
El miedo, el temor, no vinieron solos al mundo, vinieron entremezcladas con otras palabras como paralización, mutismo, dolor, pensamientos, sentimientos, emociones, ansiedades, desilusión.

Pero enfrentar nuestros miedos, entender lo que nos sucede cuando lo sentimos, finalmente, comprender la fisiología del miedo nos ayudara a tomar libertad y cambiar nuestros hábitos de andar temerosos.
Este post, no es una clase, ni una guía del miedo, es –simplemente– el relato de mi propia experiencia, de mi comprensión de la soledad y la compañía, de mi propia lupa puesta en la ausencia y en el destino, en el trabajo, la visión de vida, la metamorfosis del alma, la necesidad de ser importantes, del deseo de no serlo, de mis propios miedos, mis castigos y recompensas, mi juicio y mi salvación, mi tertulia y mi silencio, mi libro sin portada.

3 comentarios:

gabo ball dijo...

verga pocho me leo en tus palabras, en tu experienciar (aunque se lea rara la palabra) los dias las sensaciones los pensamientos, te leo y encuentro mis miedos y se disparan los temores... gracias...


el gabo ball

pochogarcés dijo...

Gabito, enhorabuena!!!
Gracias por tu experienciar!
Un abrazo!

gabo ball dijo...

gracias a ti pocho por escibir vainas tan sabrosas...

el gabo ball